Manuel Álvarez Bravo
"Lo importante en un fotógrafo es
su obra, su sinceridad, su capacidad de trascender el plano documental para
alcanzar la plenitud humana... "
Manuel Álvarez Bravo
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En la sala de exposiciones AZCA podremos disfrutar del 13 de febrero al 19 de mayo de 2013 en la FUNDACIÓN MAFRE Instituto de la Cultura de una selección de fotografías de Manuel Álvarez Bravo acompañadas por material de archivo: clichés en color, Polaroids y tomas cinematográficas experimentales de la década de 1960.
Bravo es considerado
uno de los fundadores de la fotografía moderna y el mayor representante de la
fotografía latinoamericana del siglo XX. Aborda en sus fotografías realizadas a
lo largo de ocho décadas el Pictorialismo, las estéticas modernas influidas por
el Cubismo y el poder de la abstracción y la fotografía documental.
Las fotografías de Bravo son una colección valiosa tanto a
nivel estético como a nivel documental ya que son un testimonio histórico que
trasciende el folclore del país mexicano y sus transformaciones políticas a
raíz de la revolución mexicana iniciada en 1910.
La mayoría de su obra está impresa en plata-gelatina y en
paladio y platino. Encontramos también fotografías hechas con Polaroid.
Los pasillos de la sala AZTECA recogen las fotografías de
Bravo organizadas en ocho grupos temáticos.
El primer grupo temático: “Formar” alberga fotografías que
destacan por ser imágenes abstractas. La composición de las imágenes llama la
atención por formar ante nuestros ojos imágenes geométricas construidas con
motivos tan cotidianos como cortinas, sábanas, colchones, libros, un órgano de
una catedral así como papeles doblados de tal manera que dan como resultado
figuras y objetos geométricos que ofrecen una sensación tridimensional.
El segundo pasillo recoge el segundo bloque temático de
Bravo: “Construir”: destacan fotografías en las que de nuevo observamos formas
geométricas esta vez relacionadas con la arquitectura: podemos ver edificios,
fachadas así como herramientas de construcción (arena, cemento, hierros, tubos,
etc.) que dan ilusión de tridimensionalidad. También en este grupo temático
encontramos fotografías de la naturaleza en la que las rocas con líquenes y
otros elementos naturales forman imágenes abstractas.
Su imagen Tríptico cemento-2
es una obra que marca la entrada de la estética moderna en el panorama
fotográfico mexicano. Vemos en esta imagen la tendencia de Bravo a la
abstracción.
En el pasillo contiguo nos encontramos
con fotografías que pertenecen al tercer bloque temático del gran fotógrafo
Mexicano: “Aparecer”. De nuevo las imágenes ofrecen una visión abstracta de los
objetos fotografiados. Encontramos fotos a letreros de publicidad, escaparates
donde se venden zapatos, maniquíes sonriendo que casi parecen personas,
señales, etc. Las imágenes parecen reflejar la vida en la gran urbe de Mexico.
Logra construir imágenes chocantes dónde se combinan elementos sintéticos con
personas reales. Es difícil describir las imágenes, hay que verlas para
apreciar los estímulos y sentimientos que despiertan.
De este grupo temático “Maniquíes
Sonrientes” es mi fotografía preferida. Casi parecen los maniquíes mujeres
reales, alegres, cercanas, familiares..
El cuarto bloque de imágenes se
denomina “Ver” y en él encontramos fotografías muy curiosas de las calles de
Mexico. Las fotografías retratan momentos únicos: una niña que observa pájaros
en el cielo, un niño en el suelo que parece estar dentro de un triángulo
formado casualmente por dos árboles, una chica mirando desde un balcón, etc.
Son momentos captados muy acertadamente por Bravo, aunque momentos cotidianos
que cualquier persona que ande por las calles de una ciudad si se detiene un
poco a observar, percibe. Vemos en este bloque temático imágenes influidas por
la teoría del montaje fotográfico.
El quinto bloque se llama
“Yacer”. Es un bloque integrado por fotografías que al principio impactan
porque pertenecen a niños fallecidos que yacen en un suelo lleno de escombros y
ruinas. Muchos de los niños tienen los ojos abiertos y sus miradas todavía
parecen reflejar pánico y horror, algunos de los pequeños que aparecen tumbados
en el suelo tienen sus manos en cruz sobre el pecho y rodean ramos de flores.
También hay una fotografía de un obrero en huelga asesinado tirado en el suelo
ensangrentado. Las imágenes no pertenecen a hechos reales son recreaciones
construidas para películas que no se llegaron a estrenar, pero he de afirmar
que los gestos, las posturas de los niños y el obrero que aparecen en las
imágenes fijas están tan logradas que casi parecen hechos reales.
De este bloque temático mi
fotografía preferida se llama “El Soñador”, en ella aparece un hombre de color
tumbado en el suelo con los ojos cerrados, pero con casi parece tener una expresión soñadora.
Siguiendo por los pasillos nos
topamos con el sexto bloque temático del fotógrafo Mexicano: “Exponerse”. En
este bloque encontramos sobre todo retratos de mujeres que parecen posar y
exhibirse para el fotógrafo. En un cártel que encontramos entre las fotografías
se nos dice que puede entenderse la obra de Manuel como una dialéctica de la
visión ya que se produce una tensión entre lo que se muestra y lo que se
oculta. Entendemos esta expresión poniendo atención a las fotografías ya que en
ellas las mujeres aparecen casi completamente desnudas, solamente unas telas y
unas vendas tapan zonas del cuerpo de las modelos retratadas. Manuel nos ofrece
momentos íntimos y personales de las mujeres, cuyas miradas van desde la
ensoñación, la timidez, la candidez e incluso la provocación.
Al
bloque
séptimo se le denominó “Caminar”; En este bloque Manuel incluye
imágenes
en las que ha conseguido captar momentos únicos en los que por
casualidad, de
manera fortuita o quizás tras horas de esperar que se produzca algo
inesperado,
los motivos que forman parte de las imágenes componen escenas curiosas e
interesantes. La fotografía que más me gustó de este bloque se conoce
como " Los novios de la falsa luna".
Es una de mis fotografías
preferidas de la exposición, en ella observamos un niño y una niña que parecen
caminar juntos de la mano bajo una hermosa luna llena. Una mancha en la pared en forma de
círculo de color blanco y dos niños que casualmente pasan por esa calle
consiguen componer esta falsa realidad.
A veces los fotógrafos tienen que
pasar horas con su trípode aguardando a que se produzca el momento idóneo para pulsar el botón de
captura de la cámara y conseguir una imagen cuya composición llame la atención
de aquel que la observa.
Las últimas fotografías ubicadas
en el último pasillo de la sala AZTECA corresponden al bloque temático del
“Soñar” : en ellas se representa elementos y personas reales, pero que dan la
sensación de formar parte de un mundo paralelo, casi parece una ensoñación. Al
leerlo puede parecer que estoy diciendo una locura, pero si tenéis interés en
despertar nuevas sensaciones y esforzaros por ver más allá de las imágenes,
acudid a ver la exposición.
Valoración de la visita:
Personalmente la exposición me ha servido para “educar la mirada” y esforzarme por ver qué quería el autor transmitir con cada fotografía.
Mentiría si dijera que es una de las mejores
exposiciones de fotografía a la que he acudido porque la fotografía abstracta
no es especialmente de mi agrado, pero creo también que Manuel posee una colección
de fotografías que son “ un discurso poético, autónomo y coherente en sí mismo”
y por este motivo merece la pena visitar la exposición.
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